“Tenemos un sistema de transporte en crisis y estas aplicaciones ya son parte de la vida cotidiana de miles de usuarios que buscan comodidad y rapidez”, sostuvo el concejal Federico Lifschitz, impulsor de un proyecto para suspender por dos años las sanciones que rigen para el uso de aplicaciones de transporte como Uber y Didi en Rosario.

El edil aclaró que no busca desregular, sino actualizar las normativas vigentes. “No eliminamos ninguna obligación por parte del conductor. Seguiremos exigiendo carnet, seguro y revisión técnica vehicular. Al mismo tiempo, pedimos que se intensifiquen los controles de tránsito de rutina”, detalló.

“Habrá más libertad para elegir cómo viajar y pondremos fin a la incomodidad de tener que hacerlo en el asiento delantero. Se terminaron las situaciones incómodas que exponen a conductores y pasajeros por igual”, indicó Lifschitz.

Para el concejal, Rosario no puede quedarse en el pasado, con castigos viejos o controles de una ciudad que atrasa. “La movilidad urbana cambió, penalizar a quienes usan este tipo de aplicaciones es ir en contra de una realidad que ya nos atraviesa. No podemos quedarnos en el pasado”, concluyó.