Un terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto en Colombia dejó hasta el momento un saldo preliminar de 132 personas fallecidas y 570 heridas, según informó el presidente de la República, Abelardo de la Espriella. Los equipos de emergencia continúan trabajando entre los escombros en busca de sobrevivientes, mientras el Gobierno declaró el desastre nacional y desplegó recursos en las zonas más afectadas.

El sismo provocó graves daños en viviendas, edificios residenciales y comerciales, hospitales, escuelas, carreteras y aeropuertos, principalmente en departamentos del occidente y centro del país, entre ellos Valle del Cauca, Caldas, Chocó y Risaralda.

Abelardo de la Espriella prometió importantes ayudas al Chocó tras el fuerte terremoto de 7,4
El Gobierno activó el Puesto de Mando Unificado (PMU) desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) y trasladó ministros, equipos de rescate, maquinaria pesada y aeronaves desde Bogotá y Antioquia para reforzar las tareas de emergencia.

De la Espriella suspendió su agenda para supervisar personalmente el operativo y ordenó elaborar un informe integral sobre los daños y las necesidades de cada región. “El Estado está presente y toma acción”, afirmó el mandatario, quien también buscó llevar tranquilidad a los afectados: “Colombia está unida y saldremos adelante juntos. No están solos”.

Toque de queda y refuerzo del operativo en Cali

En Cali, una de las ciudades más afectadas, el alcalde Alejandro Éder decretó un toque de queda entre las 20 y las 6, luego de que se registraran amenazas de saqueos y creciera la preocupación por posibles alteraciones del orden público.

Además, se reforzó la seguridad con patrullajes conjuntos de la Policía y el Ejército en sectores como las comunas 17 y 19.

La ciudad también recibirá 92 rescatistas adicionales, 60 provenientes de Bogotá y 32 pertenecientes a las Fuerzas Militares, que se sumarán a los trabajos de búsqueda en edificios colapsados.

Las autoridades remarcaron que las primeras horas después del desastre son fundamentales para encontrar personas con vida debajo de los escombros.

Miles de viviendas y decenas de edificios afectados

El terremoto dejó un importante impacto sobre la infraestructura. De acuerdo con el relevamiento oficial, 1.575 viviendas resultaron dañadas, 37 fueron destruidas por completo y 61 edificios residenciales y comerciales colapsaron.

En Pereira, Cali y Manizales se registraron derrumbes totales y parciales, con personas que quedaron atrapadas dentro de algunas estructuras.

En Manizales, una de las torres de la catedral sufrió un colapso y el histórico edificio quedó con graves daños. En Cali, más de 20 estructuras se desplomaron y un edificio del barrio El Lido colapsó completamente.

La infraestructura sanitaria también quedó golpeada. El Hospital Universitario del Valle sufrió un colapso parcial y siete grandes instituciones médicas debieron ser evacuadas por fallas estructurales. Algunas unidades de cuidados intensivos quedaron inaccesibles y se reportaron pacientes atrapados bajo los escombros.

En el sistema educativo, al menos 52 escuelas resultaron afectadas, incluida una institución ubicada en Nilo, Cundinamarca, que sufrió daños estructurales graves.

Rutas dañadas y siete aeropuertos cerrados

El terremoto también afectó la infraestructura vial. Al menos 18 vías principales registraron derrumbes, fracturas y otros daños, especialmente en Chocó, Risaralda y Valle del Cauca.

La Agencia Nacional de Infraestructura dispuso además el cierre temporal del túnel de Sumapaz y del puente Mariano Ospina, mientras se realizan inspecciones para determinar su estado.

El sistema aeroportuario también sufrió fuertes consecuencias. Siete aeropuertos suspendieron sus operaciones: Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura.

En el aeropuerto internacional Matecaña de Pereira se produjo un colapso parcial de infraestructura que dejó víctimas fatales.

Pérdidas millonarias y una emergencia que puede agravarse

La magnitud de los daños también se refleja en las pérdidas económicas. En El Cairo, Valle del Cauca, cerca del 80% de las viviendas quedó destruido, mientras que en Antioquia se contabilizaron daños en 54 casas, además de techos caídos y paredes fracturadas en distintas zonas rurales.

También se registraron daños en centros comunitarios y templos religiosos

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) emitió una alerta naranja y estimó pérdidas cercanas a 649 millones de dólares, equivalentes a unos 2,046 billones de pesos colombianos.

Según el sistema PAGER de la institución, alrededor de 1,6 millones de personas sintieron sacudidas muy fuertes, mientras que hasta 8,9 millones estuvieron expuestas a movimientos sísmicos severos en Colombia, Ecuador y Panamá.

Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que avancen las tareas de remoción de escombros, especialmente en las zonas donde los accesos y las comunicaciones permanecen afectados.

En Quibdó, los bomberos continúan trabajando para rescatar a personas atrapadas en estructuras colapsadas, mientras se reportaron daños importantes en hospitales y edificios públicos.

En Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán aseguró que la capital no sufrió daños estructurales graves, aunque se activaron alarmas y se realizaron evacuaciones preventivas. Además, anunció el envío de 100 rescatistas para colaborar con los departamentos más afectados.

Mientras continúan las tareas de rescate y evaluación de daños, Colombia enfrenta una de las emergencias más graves de los últimos años, con miles de familias afectadas y la incertidumbre de que el balance de víctimas siga creciendo.