La Secretaría de Control de la Municipalidad de Rosario realizó esta semana operativos en tres chatarrerías de la ciudad, que terminaron con la clausura de los locales y el secuestro de materiales cuyo origen los responsables no pudieron acreditar. Los elementos incautados quedaron a disposición de la Justicia, mientras que las actuaciones fueron enviadas al Tribunal Municipal de Faltas, el organismo encargado de definir las sanciones para este tipo de infracciones.

En este sentido, en lo que va del año ya se concretaron 18 clausuras de chatarrerías, todo en el marco de unas 30 inspecciones realizadas.

El secretario de Control municipal, Diego Herrera, explicó que estos procedimientos, llevados a cabo por las direcciones generales de Inspección de Industria, Comercio y Servicios, y también de Control Urbano, forman parte de una política sostenida en el tiempo.

“Esto tiene que ver con una cuestión de seguridad ciudadana. Es un proceso que venimos atravesando desde hace largo tiempo y que, más allá de que la problemática ha tenido una remisión, nosotros tenemos que seguir profundizando en la tarea”, señaló el funcionario.

Los controles sobre chatarrerías apuntan a cortar la cadena de comercialización de metales robados, como el cobre de los cables del tendido público.

Dónde fueron los operativos

El primer procedimiento se realizó en Patricias Argentinas al 4200, donde los inspectores dispusieron la clausura del establecimiento y secuestraron 10 kilos de cobre por su procedencia dudosa. Además, labraron un acta por ocupación de la calzada con una batea, es decir, un contenedor de carga ubicado sobre la calle. Y de esta forma intimaron al titular del negocio despejar la zona.

En Avellaneda al 4200, el local también fue clausurado y se labró un acta por ocupación de la vereda. El tercer operativo tuvo lugar en Ayacucho al 4400, donde se concretó otra clausura y se secuestraron elementos de cableado.

Desde el municipio advirtieron que no respetar la clausura y reabrir el local sin autorización puede derivar en una nueva intervención para hacer cumplir la medida y en una denuncia penal por desobediencia, además de otras responsabilidades que pudieran corresponder.

La Municipalidad adelantó que los controles continuarán con el objetivo de desalentar la venta de materiales de origen dudoso y reforzar la prevención en materia de seguridad ciudadana.