Un grupo de más de 1.000 científicos de 97 países, reunidos en la Academia Internacional de Astronáutica, elaboró un protocolo que establece cómo debería actuar la humanidad ante un eventual contacto con inteligencia extraterrestre.
El documento, que tomó relevancia tras la reciente desclasificación de archivos ovni en Estados Unidos, busca definir criterios comunes para evitar respuestas apresuradas y garantizar que cualquier decisión represente al conjunto de la humanidad. Entre sus recomendaciones, una de las más llamativas es que no se debe responder de inmediato ante un eventual mensaje extraterrestre.
Según el informe, antes de enviar cualquier respuesta debería abrirse un debate internacional que incluya a organismos como las Naciones Unidas, con el fin de consensuar tanto la decisión de responder como el contenido del mensaje. Hasta entonces, la indicación es mantener silencio.
El protocolo también establece pautas sobre cómo informar a la sociedad. Lejos de promover el ocultamiento, plantea que la población debe ser notificada ante cualquier contacto confirmado, aunque con información “puntual, precisa y honesta”, una vez verificados los datos.
En ese sentido, los científicos subrayan la necesidad de autenticar la detección, preservar la evidencia y comunicar los hallazgos de manera completa y transparente.
Los ocho puntos del protocolo
El documento detalla ocho principios que deberían guiar la respuesta científica ante un primer contacto:
- Autenticar y fundamentar la detección: comprobar que el contacto es real y descartar errores o fraudes.
- Manejar la información con cuidado: evitar filtraciones prematuras o interpretaciones sensacionalistas.
- Ser puntual, preciso y honesto: comunicar solo cuando haya certezas.
- Presentar las conclusiones de forma completa y transparente: compartir toda la información disponible.
- Conservar y difundir los datos: garantizar el acceso a la evidencia para la comunidad científica global.
- Proteger la evidencia: evitar su pérdida o alteración.
- No enviar una respuesta inmediata: esperar un consenso internacional antes de contestar.
- Cumplir con estándares éticos elevados: priorizar el bienestar de la humanidad en cada decisión.
Un debate que gana centralidad
La difusión de este protocolo coincide con un renovado interés político y mediático por el fenómeno ovni. La publicación de documentos desclasificados en Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump reactivó el debate sobre la posibilidad de vida extraterrestre.
Por ahora, no hay evidencia concluyente. Pero, según la Academia Internacional de Astronáutica, si ese momento llega, la humanidad ya cuenta con una guía para evitar la improvisación.

