Una desilusión enorme golpea al pueblo auriazul. Rosario Central no pudo aprovechar las condiciones a favor, cayó en Brasil y se despidió de la Copa Libertadores. El Canalla no logró imponerse pese a disputar más de media hora con un jugador más, pagando caro sus fallos ofensivos y defensivos en una serie donde no había margen de error.

El golpe en San Pablo frena la ilusión internacional del equipo y suma presión al ciclo de Jorge Almirón, quien ahora queda obligado a pelear al máximo los tres torneos locales restantes.

Las claves de la eliminación del Canalla

El análisis de la serie deja al descubierto las falencias de un equipo al que le faltó claridad e ideas de mitad de cancha hacia adelante:

Ineficacia en ataque: Las principales figuras de generación de juego tuvieron una serie para el olvido. La chance más clara estuvo en los pies de Enzo Copetti, pero el delantero no pudo definir con precisión.

Falta de reacción táctica: Jorge Almirón no logró reajustar el esquema para arrinconar al rival cuando este quedó con diez futbolistas, tanto en el partido de vuelta como en la ida disputada en el Gigante de Arroyito.

Detalles defensivos costosos: Una falta innecesaria de Emmanuel Coronel derivó en la jugada del gol local, rompiendo la paridad que conducía a los penales.

Obligados a dar vuelta la página

El sueño de la gloria eterna quedó trunco para los hinchas canallas. Tras no marcar diferencias ni en casa ni en territorio brasileño —incluso jugando tramos decisivos en superioridad numérica—, Rosario Central debe enfocar sus objetivos en las competencias nacionales para revalidar el trabajo de su cuerpo técnico.