El Observatorio Mumalá, Mujeres, Disidencias, Derechos dio a conocer los datos relevados durante el primer mes del año y advirtió sobre un escenario alarmante: en Argentina, cada 8 horas una mujer es víctima de un ataque femicida. En solo 31 días se registraron 16 femicidios, de los cuales 13 fueron femicidios directos, uno vinculado —que tuvo como víctima a un niño—, un trans/travesticidio y un feminicidio en contextos de criminalidad organizada y narcotráfico.
A estas cifras se suma un dato especialmente preocupante: se contabilizaron 83 intentos de femicidio, el número más alto registrado para un comienzo de año. Además, 7 muertes violentas permanecen aún en investigación, a la espera de peritajes y autopsias que se encuentran demoradas por la falta de recursos en las áreas de justicia y seguridad.
Las consecuencias del retiro del Estado son inmediatas y profundas. Solo en el primer mes del año, 7 hijas e hijos quedaron sin madre, mientras que la edad promedio de las víctimas fue de 35 años, mujeres en plena etapa vital y productiva. Desde el Observatorio advierten que la eliminación de programas de acompañamiento, el recorte de líneas de asistencia y la falta de presupuesto para dispositivos territoriales de protección tienen un impacto humano directo y duradero.
“No estamos ante un problema privado, sino frente a una crisis de seguridad pública que el Estado decide ignorar”, señalaron desde Mumalá.

