Un proyecto del concejal oficialista Fabrizio Fiatti, que lleva el título de “Plan de Acceso al Suelo para Vivienda Única”, busca modificar la actual normativa y simplificar los requisitos que permitan las subdivisiones de terrenos. La propuesta comenzó a debatirse en la Comisión de Planeamiento del Concejo con buena recepción por parte de los distintos bloques políticos.

La iniciativa procura facilitar la generación de suelo urbano disponible para que familias puedan construir su primera vivienda, especialmente en barrios consolidados de la ciudad.

Actualmente, las regulaciones municipales establecen condiciones estrictas en cuanto a la superficie mínima necesaria para subdividir un lote. En muchos casos, la única alternativa es desarrollar una propiedad horizontal, un proceso que implica trámites más complejos, mayores costos y limitaciones legales que pueden dificultar reformas o ampliaciones futuras.

Reducción de los metros mínimos exigidos

Uno de los ejes principales del proyecto es la reducción de la superficie mínima requerida para subdividir terrenos.

La propuesta establece que los lotes frentistas podrán subdividirse en superficies de entre 150 y 250 metros cuadrados, dependiendo de si cuentan o no con servicios de cloacas. En el caso de los lotes internos, se fija una superficie mínima de 100 metros cuadrados de uso exclusivo, sin contar el espacio destinado al pasillo de acceso.

Esto representa una modificación importante respecto de la normativa actual, que exige superficies mínimas de entre 250 y 300 metros cuadrados según la disponibilidad de servicios.

La iniciativa busca permitir una mayor densificación controlada en zonas donde ya existe infraestructura urbana, favoreciendo el desarrollo de viviendas familiares sin alterar el perfil de los barrios.

Barrios contemplados

El plan no se aplicaría en toda la ciudad, sino en áreas específicas clasificadas como “tejido 3”, que incluyen barrios como Azcuénaga, Tablada y Tiro Suizo, entre otros sectores residenciales consolidados.

Según Fiatti, el proyecto responde a una realidad cada vez más frecuente: familias que buscan construir una vivienda para un hijo o un familiar dentro del mismo terreno, pero que hoy no pueden regularizar esa situación debido a las restricciones vigentes.

La iniciativa apunta especialmente a sectores medios y trabajadores, en un contexto donde disminuye el acceso a la vivienda propia y crece la cantidad de inquilinos, lo que obliga a muchas familias a buscar alternativas fuera de la ciudad.

Vinculado al regreso del crédito hipotecario

La propuesta también se inscribe en un escenario donde comienzan a reaparecer alternativas de financiamiento, como los créditos hipotecarios y líneas específicas como el crédito Nido, impulsado por el Banco Municipal con respaldo provincial.

En este contexto, el concejal consideró que facilitar la generación de suelo urbano es un paso clave para que esas herramientas puedan traducirse en nuevas viviendas.

“Si aparecen nuevas líneas de financiamiento, es necesario que también existan opciones accesibles de suelo para que las familias puedan construir”, señaló.

Debate abierto y articulación con la provincia

El proyecto ya comenzó su tratamiento en la Comisión de Planeamiento y forma parte de una discusión más amplia sobre el acceso a la vivienda en Rosario.

Además, el concejal mantiene diálogo con autoridades provinciales vinculadas al Registro de la Propiedad, con el objetivo de evaluar mecanismos que acompañen esta iniciativa y faciliten su implementación.

Uno de los puntos que aún se analiza es cómo garantizar que el beneficio se destine exclusivamente a vivienda única o primera vivienda, para lo cual se estudia aplicar criterios similares a los que utilizan los programas provinciales y el sistema bancario.

“El proyecto está en debate y puede enriquecerse con aportes de otros sectores, pero apunta a generar más oportunidades para que las familias puedan acceder a su propia vivienda”, concluyó.