Un nuevo episodio de violencia armada sacudió este jueves la zona sudoeste de la ciudad, donde dos adolescentes de 13 y 15 años resultaron heridos de bala en circunstancias que son investigadas por la justicia. El ataque se produjo durante la madrugada en inmediaciones de la calle Amenábar al 4000, en pleno corazón del barrio San Francisquito, cuando las víctimas fueron alcanzadas por múltiples detonaciones en plena vía pública.
El ataque suceso salió a la luz pasadas las tres de la mañana, momento en el que una dotación del Comando Radioeléctrico que patrullaba el sector advirtió la presencia de un grupo numeroso de personas que se dispersó velozmente ante la llegada de los móviles policiales. Al inspectuar el lugar, los agentes constaron que un chico de 13 años presentaba un impacto de bala en el brazo derecho, motivo por el cual fue trasladado de urgencia en moto por un familiar directo rumbo al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
Minutos más tarde, ingresó al mismo nosocomio una adolescente de 15 años con una herida de arma de fuego en un pie, la cual le provocó una fractura ósea. La joven debió ser asistida en el lugar por personal del Sies y evacuada en una ambulancia acompañada por su madre. De acuerdo con el diagnóstico preliminar brindado por el cuerpo médico, ambos menores se encuentran fuera de peligro y quedaron internados en observación para someterse a estudios complementarios.
Peritajes en la escena y búsqueda de los agresores
Tras el ingreso de los heridos, el Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) se constituyó en la cuadra de calle Amenábar, entre Avellaneda y Lavalle, para llevar adelante las pericias de rigor sobre la calzada. En el lugar del ataque, los peritos forenses procedieron al secuestro de doce vainas servidas, las cuales serán sometidas a peritajes balísticos para determinar el calibre y establecer si fueron utilizadas en otros hechos delictivos recientes.
De acuerdo con las primeras informaciones recabadas por los investigadores a través del testimonio de vecinos, los disparos habrían sido efectuados por dos personas que circulaban a bordo de una moto negra con detalles blancos y rojos. Si bien las hipótesis iniciales apuntan a que los menores podrían haber quedado en medio de un cruce de disparos entre bandas rivales de la zona, los pesquisas no descartan ninguna línea investigativa y analizan las cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la cuadra para trazar la ruta de escape de los sospechosos.
Intervención de la Fiscalía
El hecho fue inmediatamente comunicado a la Fiscalía de Violencias Altamente Lesivas del Ministerio Público de la Acusación (MPA), que impartió las directrices necesarias para avanzar en la identificación de los tiradores. Hasta el momento, no se registraron personas detenidas en el marco de la causa, mientras las fuerzas de seguridad refuerzan el patrullaje en las inmediaciones del barrio.
Este nuevo episodio de violencia armada vuelve a encender las alarmas en los vecindarios del sudoeste rosarino, una zona donde la circulación de armas y los ataques nocturnos continúan generando extrema preocupación entre los vecinos, sumándose a una reciente seguidilla de balaceras registradas tanto en Rosario como en localidades vecinas del cordón metropolitano.