La ciudad de Rosario se encamina a un cambio histórico en su sistema judicial: el próximo 8 de junio se pondrá en marcha por primera vez el sistema de juicios por jurados en la jurisdicción local. El debut será con un caso de femicidio ocurrido en 2025, que será analizado por un tribunal integrado por ciudadanos seleccionados por sorteo.

El jurado estará conformado por 12 integrantes titulares y dos suplentes, elegidos a partir del padrón electoral de la provincia de Santa Fe. Una vez convocados, deberán participar durante tres o cuatro jornadas consecutivas, en las que escucharán los alegatos de las partes, evaluarán las pruebas y finalmente emitirán un veredicto.

Con esa decisión, será el juez técnico quien tenga a su cargo la determinación de la pena en caso de que el fallo sea condenatorio.

Una obligación cívica

Formar parte de un jurado constituye una carga pública, por lo que la convocatoria es obligatoria. En ese marco, los empleadores deben garantizar a los ciudadanos sorteados los días necesarios para asistir a las audiencias.

Además, quienes integren el jurado deberán mantener estricta confidencialidad sobre lo ocurrido durante las deliberaciones, que se desarrollan a puertas cerradas.

La normativa también establece excepciones: determinados funcionarios judiciales y agentes del Estado no podrán ser convocados. Asimismo, el sistema no se aplicará a todos los delitos, sino únicamente a aquellos considerados de mayor gravedad, como femicidios, robos seguidos de muerte, abusos sexuales seguidos de muerte, casos de violencia institucional y enfrentamientos armados de relevancia.

Cómo funciona el juicio por jurados

El juicio por jurados es un mecanismo de participación ciudadana en la justicia penal que no requiere conocimientos técnicos previos. Los ciudadanos convocados actúan como jueces de los hechos, evaluando las pruebas y testimonios presentados durante el proceso.

El desarrollo del juicio es guiado por un juez profesional, que brinda las instrucciones necesarias sobre el procedimiento y el marco legal.

Tras escuchar a las partes y a los testigos, el jurado delibera de manera secreta hasta alcanzar un veredicto unánime de culpabilidad o no culpabilidad.

En función de esa decisión, el juez continúa el proceso: si el acusado es declarado no culpable, dicta su absolución; en caso contrario, fija la pena correspondiente según lo establecido por la ley.