Los efectos del cambio climático sobre la salud humana se intensifican de forma alarmante en todo el mundo. Así lo revela el reciente informe Lancet Countdown, desarrollado por una red internacional de investigadores junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), que detalla cómo las consecuencias de la crisis ambiental superan las medidas de mitigación adoptadas a nivel global.
Un impacto acelerado y récord de muertes
A diez años de la implementación del Acuerdo de París, el estudio examina diversos indicadores sanitarios y expone un dato contundente: la media de muertes relacionadas con el calor aumentó un 36% en los años posteriores al pacto en comparación con la década anterior.
Tan solo en 2023, las temperaturas extremas estuvieron vinculadas a un récord histórico de 710.000 fallecimientos a nivel global, de los cuales más del 70% fueron directamente atribuibles al cambio climático. A esto se suma el empeoramiento de las sequías, la mayor frecuencia de fenómenos hidrológicos extremos y los crecientes daños económicos asociados al clima.
Avances tecnológicos y respuestas sanitarias
A pesar del panorama crítico, el informe también destaca aspectos alentadores en la transición global. Durante 2025, la inversión mundial en energía limpia alcanzó la cifra récord de 2,1 billones de dólares, lo que contribuyó a disminuir la contaminación atmosférica derivada de los combustibles fósiles y a evitar miles de muertes prematuras.
Asimismo, los especialistas subrayaron el fortalecimiento de los sistemas sanitarios mediante planes nacionales de adaptación y sistemas de alerta temprana. Desde la unidad especializada de la OMS señalaron que las políticas climáticas funcionan como verdaderas intervenciones de salud pública, indispensables para salvar vidas frente a un escenario ambiental cada vez más desafiante.