Rosario y la región se encuentran bajo alerta meteorológico de nivel naranja para la noche de este viernes 20 de marzo, con probabilidad de tormentas fuertes a localmente severas que podrían incluir abundante caída de agua en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, granizo y ráfagas que superarían los 90 kilómetros por hora. En este marco, la Municipalidad reitera recomendaciones preventivas a tener en cuenta y solicita extremar precauciones.

Según la advertencia renovada a las 6:32 de este viernes por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se esperan acumulados de precipitación entre 60 y 80 milímetros durante el evento principal, con posibilidad de registros superiores en forma puntual. La jornada del viernes presentará condiciones cálidas e inestables, con una máxima cercana a los 29°C y probabilidades de tormentas concentradas entre la tarde y la noche, en un contexto de vientos leves del noreste que luego rotarán al sur, anticipando el cambio de tiempo.

Las condiciones de inestabilidad se extenderán hacia la madrugada y la mañana del sábado 21, aunque con un descenso en el nivel de alerta a amarillo. En ese período continuarán las tormentas de variada intensidad, con acumulados adicionales de entre 30 y 60 milímetros y ráfagas que podrían alcanzar entre 42 y 50 km/h, junto a un progresivo descenso térmico. Hacia la tarde del sábado, la probabilidad de precipitaciones disminuirá y el viento rotará al sur, favoreciendo una mejora paulatina.

Desde la Dirección General de Gestión de Riesgos y Protección Civil de la Municipalidad de Rosario, su titular, Gonzalo Ratner, recomendó a la población “evitar circular durante las tormentas más intensas y asegurar todos aquellos objetos que puedan ser desplazados por el viento”. Además, insistió en la importancia de “mantenerse informado a través de los canales oficiales y no subestimar los niveles de alerta”.

El funcionario también destacó el trabajo preventivo realizado durante la semana, en el que se reforzaron guardias operativas, se monitorearon zonas vulnerables y se coordinaron acciones con distintas áreas municipales y servicios de emergencia, anticipándose al evento climático previsto para el viernes y su continuidad durante el sábado.

En cuanto a la evolución del tiempo, el domingo 22 se espera una mejora significativa de las condiciones, con descenso de temperatura —mínima de 13°C y máxima de 24°C—, sin lluvias previstas y vientos leves, lo que marcará el cierre del episodio de inestabilidad en la región.