El aumento de los casos positivos de sífilis en Rosario encendió una señal de alerta entre los profesionales de la salud. Así lo advirtió Gerardo Perafán, director médico del Centro Comunitario de AHF Rosario, quien señaló que en los testeos gratuitos y confidenciales que realiza la institución se registra una tasa de positividad del 10%, un número que resulta preocupante y que coincide con las últimas estadísticas a nivel nacional.

AHF es una fundación sin fines de lucro con presencia en Rosario, Buenos Aires y Mar del Plata, dedicada a la realización de testeos rápidos de VIH y sífilis. “De cada 100 personas que se testean, 10 dan positivo para sífilis”, precisó Perafán, al tiempo que indicó que el grupo etario más afectado se ubica entre los 16 y los 40 años, aunque aclaró que la enfermedad atraviesa a todas las edades.

Según explicó el especialista, el incremento de casos responde a múltiples factores, entre ellos la desinformación, el abandono cultural del uso del preservativo, la menor presencia de campañas de prevención y un retroceso en las políticas públicas vinculadas a la salud sexual. En ese contexto, subrayó la necesidad de fortalecer el trabajo articulado entre el Estado, los municipios, las universidades y las organizaciones sociales para reinstalar la prevención como un eje central.

Perafán destacó especialmente el rol de la Educación Sexual Integral (ESI) como una herramienta fundamental para llegar a los jóvenes. “A los chicos hay que brindarles información clara, científica y accesible, junto con métodos de prevención disponibles”, afirmó. Además, advirtió sobre una creencia errónea extendida entre adolescentes, que asocian el uso del preservativo únicamente con la prevención del embarazo y no con la protección frente a enfermedades de transmisión sexual, de las cuales existen alrededor de 40.

Por último, el director médico remarcó que la prevención debe abordarse de manera integral, con la participación de la familia, la escuela y el Estado. También mencionó estrategias como la prevención combinada y el uso de PrEP para VIH, que permiten además captar a las personas para completar esquemas de vacunación y controles de salud. “La sexualidad es disfrute y libertad, pero sin responsabilidad trae consecuencias. Cuidarse es cuidarse uno y cuidar al otro”, concluyó.