A cinco años de la muerte de Miguel Lifschitz, el Partido Socialista realizó un homenaje en el Polo Tecnológico Rosario – Zona i, uno de los proyectos impulsados por el exintendente rosarino y exgobernador santafesino desde sus comienzos. Del acto participaron su esposa, Clara García, junto a sus hijos Federico y Yasmín, además del gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente de Rosario Pablo Javkin. También asistieron dirigentes políticos, empresarios, representantes gremiales, integrantes de organizaciones sociales y excolaboradores de Lifschitz, en una convocatoria que reunió a más de 300 personas.
Durante el homenaje, García destacó el valor simbólico del Polo Tecnológico y aseguró que representa “una de las tantas innovaciones que honran el legado de Miguel”, a quien definió como “un líder necesario”. Además, recordó que el exmandatario santafesino impulsó proyectos vinculados a la infraestructura, la planificación estratégica y la innovación “cuando todavía parecían imposibles”. En un tramo especialmente emotivo, sostuvo que “su pérdida fue una tragedia colectiva” y remarcó que su ausencia continúa siendo una herida cotidiana.
El encuentro contó además con la presencia de referentes socialistas como Mónica Fein y Antonio Bonfatti, además de intendentes, funcionarios provinciales y autoridades universitarias.
En su discurso, Pullaro subrayó la dimensión política y humana de Lifschitz y consideró que trascendió los límites partidarios para convertirse en “una figura de toda la sociedad santafesina”. También recordó su compromiso durante la pandemia y señaló que, aun atravesando un contexto crítico, “mantuvo sus valores y no buscó privilegios”.
Por su parte, el secretario general del Partido Socialista de Santa Fe, Joaquín Blanco, resaltó la cercanía que Lifschitz mantenía con los ciudadanos y aseguró que “gobernó pensando en la gente común”. También destacó su presencia constante en el territorio y su capacidad para construir consensos con distintos sectores políticos y sociales.
Federico Lifschitz, hijo del exgobernador y actual concejal rosarino, afirmó que el verdadero legado de su padre “no está en las obras ni en las placas”, sino en el impacto que sus políticas tuvieron en la vida cotidiana de muchas personas. Además, recordó una frase que su padre compartió tras una derrota electoral en 2015: “La realidad es como es, de nada sirve lamentarse”, mensaje que definió como una enseñanza que aún lo acompaña.
Antes del cierre, el presidente del Polo Tecnológico, Federico Siri, repasó la relación de Lifschitz con el desarrollo del espacio y recordó su impulso al sector tecnológico desde la Municipalidad de Rosario y luego como gobernador. Según expresó, el crecimiento del Polo representa “un caso de éxito” basado en la articulación entre el sector público y privado, una visión que —aseguró— fue parte central del proyecto político de Lifschitz.

