El consumo de carne vacuna en el mercado interno volvió a mostrar señales de retroceso. Según datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), en abril se registró una caída interanual del 6,8%, mientras que el consumo per cápita descendió a 46,2 kilos por habitante al año, lo que implica una baja de 3,4 kilos respecto del mismo período de 2025. De este modo, el nivel de consumo se mantiene entre los más bajos de las últimas dos décadas.
Las causas detrás de la caída
Desde la entidad explicaron que la retracción responde a varios factores. Por un lado, el encarecimiento relativo de la carne vacuna en los últimos meses, impulsado por un ciclo ganadero marcado por la liquidación de stock desde 2023. A esto se suma que los salarios crecieron por debajo de la inflación desde fines de 2025, lo que redujo el poder de compra.
Además, el consumo se vio condicionado por la competencia de otras carnes más económicas, como el pollo y el cerdo, en un contexto donde la demanda se volvió más selectiva.
Precios: señales de estabilidad tras fuertes subas
Tras un primer trimestre con aumentos acumulados del 21,7%, los precios comenzaron a mostrar cierta desaceleración. De acuerdo con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el valor promedio en el AMBA se ubicó en abril en $18.559 por kilo, con una leve baja mensual.
En paralelo, el precio de la hacienda en pie también retrocedió. En el Mercado de Cañuelas promedió $3528 por kilo vivo, con una caída del 4,9% respecto de marzo y del 7,4% frente al pico registrado en febrero.
En los mostradores, esta tendencia se reflejó en una leve baja del 0,2% en el rubro carnes y derivados, con descensos puntuales en cortes como el asado (-1,5%) y la nalga (-0,7%). Esto contribuyó a moderar la inflación del sector, que se ubicó en 47,8% interanual.
Exportaciones en alza y menor consumo interno
Mientras el consumo local se retrae, las exportaciones muestran un desempeño positivo. En el primer cuatrimestre del año alcanzaron las 267.300 toneladas res con hueso, lo que representa un crecimiento del 15,7% interanual, impulsado por la demanda externa.
En contraste, el consumo interno total cayó un 14% en el mismo período, con unas 107.000 toneladas menos destinadas al mercado local.
Menor producción
Otro dato relevante es la caída en la producción. Según Ciccra, la producción de carne vacuna se redujo un 7,1% interanual entre enero y abril, alcanzando las 926.580 toneladas res con hueso. Esto representa unas 70.950 toneladas menos que en igual período de 2025.
El informe concluye que, en un escenario de menor oferta y cambios en los hábitos de consumo, el mercado de la carne atraviesa un proceso de reacomodamiento, con impacto tanto en los precios como en el acceso de los consumidores.

